12

Sep

2016

La Sumisión Bíblica

La-Sumisión-Bíblica---Por-Martha-Peace

Hay ocasiones en que preferiríamos algo diferente, pero la razón por la cual la sumisión es nuestro gozo es porque es la voluntad de Dios para la esposa cristiana. Hay mucha confusión acerca de esto, y muchos malos entendidos. Así que vamos a ver algunos principios bíblicos de lo que es la sumisión bíblica. Hay también mucha hostilidad respecto a este tema, las mujeres a menudo las hacen sentirse tontas si es que son sumisas a sus maridos.

Básicamente hay dos enfoques erróneos. Uno es la filosofía feminista, que creen que la mujer nunca debe de tener que hacer nada de lo que el esposo la mande hacer, que son derechos iguales. Las feministas dirían que son como los “tapetes a la entrada de la puerta” para ser pisoteadas por sus maridos, es como si fuera una esclava para él, pero eso no es lo que es la sumisión bíblica. Otro enfoque erróneo es el ascetismo. El ascetismo es pensar que entre más sufres eres más santa y eso no es cierto. A veces el Señor sí requiere de nosotros que suframos por Él, pero si no tenemos que sufrir no hay ningún beneficio espiritual al no tener que sufrir. Pablo habla de esto en Colosenses 2:23 “Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.” Estas cosas que está hablando, cosas que da la apariencia de ser muy espirituales, podría ser sufrimientos físicos, o podría ser sufrimientos por daños que otras personas te están causando. Luego 1 Pedro 3:17 “Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal.” Si vas a tener que sufrir, necesitas sufrir por causa del Señor, así que éstos dos son dos enfoques erróneos en cuanto a la sumisión. Ahora déjenme darles cinco principios bíblicos sobre la sumisión.

1- Una esposa debe ser sumisa a su esposo en todo

A menos que le pida pecar. Efesios 5:22-24 “Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y Él es su Salvador.” Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. La palabra someterse es la palabra griega “Hupotasso” es un término militar y quiere decir que hay que ser colocado bajo un rango militar, así es que el general está por encima del capitán. El esposo está por encima de su esposa. Este es el orden que Dios ha dado.

2- aquí no quiere decir que la esposa es inferior a su esposo.

Romanos 2:11 dice que no hay parcialidad o preferencia con Dios. En 1 Pedro 3:7 dice los maridos deben vivir con ellas dando honor a la mujer como coherederas de la gracia de la vida, y luego Filipenses 2:5-8 “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” El Señor Jesús no fue inferior a Dios, Él mismo es Dios, cuando Él vino a la tierra el cubrió su propia gloria y tomó forma de siervo y fue obediente al punto de llegar a la cruz de la muerte. Ahora Él podría haber exigido derechos iguales, pero en Filipenses 2 dice que “no estimó el ser igual a Dios a como algo a que aferrarse”, algo que Él podría exigir, el tomo un lugar de subordinación para llevar a cabo la voluntad del Padre. Cuando nosotros aceptamos ese papel de subordinaciones hacia nuestros maridos, no significa que somos inferiores, como tampoco Jesús lo fue a Dios Su Padre. Simplemente significa que tenemos diferente papel.

3- El papel de una esposa es el de ayuda idónea.

Jesús dijo en Génesis 2:18 “…le haré ayuda idónea para él”. Y luego en 1 corintios 11:9 que “Y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón.” Mi papel como esposa es servir, ministrar a mi esposo y fui creada para ese propósito, así que no es al revés, lo que muchas esposas piensan.

4- Debe someterse en todo

Esto significa que en todas las áreas de la vida a menos que su esposo le pida pecar. En hechos capítulo 5 Pedro estaba encarcelado, y le dijeron a Pedro: nosotros te dejaremos libre pero necesitas prometer que no vas a predicar más acerca de Jesús. Pedro les dijo no les puedo prometer eso, debo obedecer a Dios antes que a los hombres. Así que cuando la autoridad que tienes tú por encima de ti quiere que peques, Dios es la autoridad por encima de eso, así que necesitas obedecer a Dios antes que al hombre o a tu esposo. De otra manera, cualquier otra situación debemos ser sumisas. Algunos hombres están preocupados por como decoramos la casa, algunos no les interesa como decoramos la casa, si a ellos les interesa entonces no es fácil para nosotras, pero necesitamos considerar sus opiniones; podemos apelar a las decisiones pero a menos que nos esté pidiendo pecar si él tiene inclinaciones fuertes necesitamos someternos. Aquí hay otros ejemplos.

– El esposo le pide a la mujer pecar si le prohíbe ir a la iglesia, Hebreos 10:25 “No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre”. Ahora esto es muy difícil si el esposo no es cristiano, la esposa debe decirle respetuosamente: “lo que me estas pidiendo es algo que Dios me ha dicho todo lo contrario”, pero no necesitas estar en la iglesia todo el tiempo y si él quiere que en ocasiones se quede con él en casa, ella necesita quedarse en casa, o si quiere que ella lo acompañe en algún viaje y toca la casualidad que es domingo, ella debe aceptar la invitación de acompañarlo.

-Otro ejemplo del esposo que le pide a su esposa pecar, es que le prohíba a sus hijos hablarles acerca de Dios. Ahora la palabra de Dios dice en Efesios 6:4 “sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.” Lo que ella puede hacer es planear los tiempos de enseñanza para sus hijos cuando él no está en casa. Ahora si él te pregunta dile la verdad, pero no tienes que hacerlo cuando él está presente y luego provocarlo innecesariamente aun cuando estas disciplinando a tus hijos.

– Otro ejemplo cuando el esposo puede pedirle a la esposa pecar es cuando le pida participar en inmoralidad o algo pornográfico. Esto es algo que una esposa cristiana no puede hacer. En 1 Corintios 6:20 ” Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.”

– Otro ejemplo es que le prohíba que le redarguya cuando él peca, si es que él es cristiano; o aun cuando sea converso y él está pecando. Vamos a ver Gálatas 6:1 “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.” Ahora si él es cristiano hablas con el amablemente, dile lo que está haciendo mal, usa las escrituras para respaldarte y sean muy claras. Si vas donde tu marido y le dices: “Tú necesitas ser un mejor esposo” ¿Eso qué quiere decir? Eso quizás quiere decir que necesita limpiar el lodo de sus zapatos antes de entrar a la casa, puede significar también que necesita dejar de emborracharse y maldecir, así que hay que dar la reprensión pero dándole un ejemplo muy específico de lo que estás hablando. Si él es cristiano dile “amor, debes de arrepentirte y darle a Dios la Gloria”, si no es cristiano, no uses las escrituras, pero apela a su consciencia para que el haga lo que es correcto. En 1 Pedro 3:1-2 habla de los maridos que no obedecen a la Palabra, lo que significa que es un incrédulo. Dice que pueden ser ganados sin palabras, por tu conducta casta y respetuosa. Los incrédulos no entienden esto (el Evangelio), pero dice que lo ganes con tu conducta casta y respetuosa, eso quiere decir ganarlo para Cristo. Ahora si él te hace preguntas acerca de la Biblia o el Evangelio entonces dale la respuesta, contesta sus preguntas y si no sabes dile “voy a investigarlo”, y ve investiga, entonces regresas y dale la respuesta. Pero si él le prohíbe que ella le redarguye, entonces dile que no es una promesa que puedes hacer.

– El otro punto, está el pidiéndole que peque cuando él le pide o espera que ella lo encubra. Efesios 5:11-12 dice “Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto.” La mujer sí debe ser sumisa, a menos de que el esposo le pida pecar.

5- Sumisión bíblica debe observarse desde una perspectiva del esposo.

Hay muchas esposas que me han dicho “yo soy una mujer sumisa. Yo nunca vendería mi casa sin el permiso de mi esposo”. Así es que ella está pensando en cosas muy grandes. Pero si le pregunto al marido ¿Ella es sumisa? El me diría que no. “Ella se opone a mí cada paso que doy.” Así es que piénselo desde la perspectiva del esposo, aunque sea algo grande o algo muy pequeño.

El siguiente principio es que una esposa sumisa no tiene temor de hacer lo que es correcto. 1 Pedro 3:6 da el ejemplo de Sara: “como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza.” ¿Recuerdan cuando Abraham le dijo a Sara “Dile al rey que eres mi hermana” Porque él tenía temor de que el rey lo matara si descubría que Sara era su mujer?. Pues Sara dijo lo que Abraham le dijo que hiciera. No es lo que debería de haber hecho, ella debería haber dicho “!Abraham, Abraham! (Ella le decía Señor), necesitaba haber dicho- Nosotros tenemos que confiar en Dios, Dios nos prometió muchas cosas, de alguna manera Dios nos va a cuidar.” Así que en vez de haber obedecido en esa ocasión, debería de haber hecho lo que es correcto. Quizás algo de miedo le hubiera dado. Pero Dios le hubiera dado Gracia. Y luego Proverbios 31: 25 “Fuerza y honor son su vestidura; Y se ríe de lo por venir.” La mujer que es temerosa, teme cada día; va a pensar en algo nuevo por lo cual angustiarse pero una esposa piadosa, anticipa lo que Dios va a hacer con emoción.

Escrito por Martha Peace
Martha Peace, nacida y criada en Atlanta. Casada con Sanford Peace desde 24 septiembre de 1966. Estudió y se graduó con honores como enfermera en la Universidad Estatal de Georgia y Memorial Hospital de Grady. Se convirtió al cristianismo en Junio de 1979. Sirve como maestra y consejera bíblica para mujeres. Famosa escritora de “La esposa excelente”, “Pureza personal”, “Actitudes de un corazón transformado”, “Convertirse en la mujer de Tito 2”, entre otros.
 
Fuente: https://www.facebook.com/notes/cortejo-b%C3%ADblico/la-sumisi%C3%B3n-b%C3%ADblica-martha-peace/1017632051682948

Comentarios

1 Comment

  1. Persona Libre

    8 octubre, 2016 at 22:12

    Vaya compendio de hipocresía y retórica engañosa. Con que la mujer está por debajo del hombre y debe someterse a él pero no es inferior… ¿A quién pretendéis tomar el pelo? Habláis del feminismo como si estuviera errado, como si malinterpretara vuestro concepto de lo que debe ser una esposa… El feminismo simplemente lucha por la igualdad de derechos, dignidad y respeto para ambos sexos y para todos los seres humanos en general. Y vosotros les decís a las mujeres lo que deben ser: perritos obedientes a los deseos de sus maridos. Este post da vergüenza. Las mujeres somos seres humanos, y no nacimos para satisfacer los deseos de nadie si no los nuestros.

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