22

Feb

2015

Padres de verdad

Padres-de-Verdad---DANIEL-PUERTO

 

Cuando mi esposa me dijo que estaba embarazada corrí a la tienda y compré dos pruebas para confirmar. El día siguiente compré otra más. La semana siguiente la llevé a una clínica para que me confirmaran que de hecho ella estaba embarazada. Todas las pruebas dieron positivo. Yo no lo podía creer. Desde que mi esposa y yo nos casamos quería ser padre de una nena, y vimos la mano de Dios quien nos concedió a Emma.

Aunque siempre he temido las escenas donde doctores y pacientes sufriendo están involucrados, milagrosamente estuve con mi esposa durante todo su trabajo de parto. Yo recibí a Emma –con la ayuda y dirección de quien le atendía– y mi corazón estallaba de gozo y gratitud. ¡Había nacido mi hija!

Durante este corto tiempo como padres, me he visto obligado a pensar en esta gran responsabilidad que se me ha dado. Como todo padre que ha creído en el evangelio, quiero honrar a Dios cumpliendo con fidelidad mi labor de proveer y dirigir mi hogar. Sin embargo, me doy cuenta que estamos en medio de una sociedad donde hay una crisis de paternidad.

Se buscan padres

La ausencia de los padres es un problema sistémico en el mundo hoy en día, especialmente en contextos urbanos. Es sabido que la violencia de pandillas, los encarcelamientos y el suicidio están en incremento entre la juventud debido a la falta de la figura paterna en el hogar. En el año 2013, el porcentaje de niños nacidos a madres solteras hispanas en los Estados Unidos era el 43%. De acuerdo a la Iniciativa Nacional de la Paternidad (National Fatherhood Initiative), 24 millones de niños en Estados Unidos –uno de cada tres– viven en hogares sin su padre biológico.

En otras palabras, muchos hombres están engendrando hijos, pero no están tomando la responsabilidad y aprovechando el privilegio de criar a sus hijos. Esto es una situación crónica en nuestros tiempos. Pero la Palabra de Dios proporciona una gran esperanza para todos aquellos que quieren ver un cambio. A esa esperanza le llamamos el evangelio de Jesucristo.

Salvación y transformación de la adultoscencia

Según Romanos 1:16, “El evangelio es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree”. Esto quiere decir que el mensaje de la muerte y la resurrección de Cristo tiene poder para transformar la vida del ser humano. El evangelio de Cristo Jesús tiene el poder de transformar hombres irresponsables, con cuerpos adultos pero pensamientos, actitudes y acciones de niños, en hombres responsables y capacitados para engendrar y criar hijos en el temor de Dios.

El evangelio de salvación en Cristo tiene poder para transformar la vida de hombres que viven satisfaciendo sus caprichos y lastimando la vida de otras personas, en hombres que toman el compromiso de guiar y proteger a su esposa y a sus hijos hasta el grado de dar su vida por ellos.

El evangelio también tiene poder para redimir los pecados de aquellos que no llevaron a cabo con fidelidad su tarea de guiar a sus hijos. Para quienes sienten que fallaron y fracasaron como padres, el evangelio tiene un mensaje: “Estas perdonado por los méritos de Jesús, levántate y recuerda que Dios está en el negocio de usar nuestros fracasos para nuestro bien y Su gloria” (como utilizó el pecado de los hermanos de José para preservar la familia de Israel, por medio de la cual vendría el Mesías)[1].

Para un tiempo como este

Esta época en la que vivimos es crucial. Necesitamos en nuestros hogares hombres valientes que, habiendo sido alcanzados por la gracia de Dios y por el evangelio de Jesucristo, velen por sus hogares, sacrificando sus propios deseos y sirviendo a sus familias. Necesitamos en nuestras iglesias locales una nueva generación de padres de verdad, que cumplan su responsabilidad delante de Dios de guiar a sus hijos en el camino nuevo del evangelio.

Queridos padres, nuestro es el privilegio y nuestra es la responsabilidad de criar a nuestros hijos en el temor de Dios. Yo no clamo al Creador para que nos convierta en padres perfectos, sino en padres que genuinamente estemos invirtiendo nuestras vidas para cumplir el llamado que Dios nos hace de criar a nuestros hijos “en la disciplina y amonestación del Señor” (Efesios 6:4). Mi oración es que, en el poder del Espíritu Santo y en dependencia de Dios, nos levantemos como una generación de hombres que han sido transformados por el evangelio de Jesucristo y que con valentía seamos padres de verdad.

[1] Génesis 37-50. Para ampliar este tema te recomiendo el pequeño libro escrito por John Piper: Pecados Espectaculares: Y Su Propósito Global en la Gloria de Cristo.


J. Daniel Puerto, es pastor de la Iglesia Bautista La Nueva Esperanza en Tampa, Florida. Estudió en el Instituto Bíblico Rio Grande (Edinburg, Texas) y comenzó una maestría en el Midwestern Baptist Theological Seminary (Kansas City, Missouri). Está casado con Claudia y espera su primer bebé en unos meses. Lo puedes seguir en Twitter: @danielpuerto51.

Fuente: http://www.thegospelcoalition.org/coalicion/article/padres-de-verdad

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