22

Oct

2011

Sueña en grande

Soñar no cuesta nada, lo podemos hacer en cualquier momento, no hay tarifas de ningún tipo y lo podemos hacer de manera ilimitada, en donde sea y cuando sea. Soñar no es delito ni mucho menos pecado. Pero hay muchas personas que creen que el soñar es una pérdida de tiempo como si soñar fuera algo malo. Al contrario, en lo personal creo soñar te ayuda a determinar el rumbo de tu vida. En tus sueños puedes visualizar anhelos y metas; y con el poder de la mente es posible dar un vistazo a como sería si esos anhelos fueran realidad.

Hay un punto importante ¿realmente los sueños que ves en tu mente son inalcanzables? ¿Quién lo determina? Si nos ponemos a pensar muchas veces descartamos esos anhelos porque nos parecen inalcanzables e imposibles. Ponte a pensar en cuántos sueños has dejado morir por este motivo y multiplícalos por la cantidad de personas que por el mismo motivo han enterrado sus deseos, cuántos sueños no se esfumaron tan solo porque alguien más o ellos mismos se convencieron de que eran inalcanzables.

El propósito de escribir esto es retar a que sueñes lo más grande que puedas, todo lo podemos en Jesús (Fil. 4:13), si leyéramos bien entenderíamos que todo significa TODO, y no veo ninguna limitante en la palabra TODO. Entonces la Biblia abre la posibilidad para lograr TODO y como la Biblia es palabra de Dios, ya que Él inspiró a los hombres que la escribieron (2 de Pedro 1:21) entonces Él que es capaz, tiene todo el poder, todo los recursos de ayudarnos a realizar esos sueños. De nuevo, “todo lo podemos en Cristo que nos fortalece”. Te atreverás a creer esto por medio de la fe y aferrarte a esto que Dios te dice, o dejarás morir tus sueños. Si Él te fortalece entonces ¿por qué no intentar llevarlos a cabo?

Es importante soñar y además ser capaces de entregar nuestros anhelos a Dios, porque si hablamos de soñar sin límites, Él es el único que no es limitado por nadie y por nada, por lo tanto Él tiene todo el poder y todos los recursos para hacerlos realidad.

Piensa en un cementerio, cada quien pudiera dar una percepción diferente de lo que entiende por la palabra cementerio, yo te daré la mía, un cementerio es un lugar que contiene millones y millones de sueños que nunca se alcanzaron, es un lugar lleno de gente que nunca se atrevió tan solo intentar volver de esos sueños una realidad. Es un lugar lleno de personas que se convencieron de que sus sueños nunca se podían cumplir y como creyeron eso a lo largo de sus vidas, lo más probable es que muchos de esos sueños los dejaran morir en vida, y cuando al fin dejaron de existir esos sueños fueron destinados a desaparecer para siempre.

Por lo tanto.

¡Sueña en grande!

http://www.historymaker.com.ar/images/noticia/dream-big.jpgQué sueños pudiera tener un pastor de ovejas?
En mi país aquel que cría animales, ya sea vacas, cabras, ovejas se le llama ganadero. La ganadería es uno de los negocios más rentables, es un negocio lento, pero realmente llegado el momento deja muy buenas ganancias. ¿Con qué soñaría un ganadero? Por ejemplo, si alguien tiene una vaca y quiere “soñar en pequeño” lo más probable es que soñaría con tener otra vaca para un tener un total de dos vacas. Pero, si quisiera “soñar en mediano”, soñaría tener cien vacas. Y si este mismo ganadero quiere “soñar en grande” lo más probable es que soñaría en algún día tener varias hectáreas en 100 países distintos y en cada hectárea un rancho donde cuente con 10000 vacas en cada rancho para un total de 1,000,000 de vacas.

¿El ganadero pudiera cumplir los tres sueños? Yo creo que si. Algunos dirían, tal vez cumpla el primero, suena simple y sencillo o cumpla el sueño mediano, por qué 100 vacas es algo alcanzable. ¡Pero que ese ganadero se olvide del último sueño!… ¿Pero por qué es inalcanzable? ¿Por qué tiene una sola vaca?, Cualquiera de los tres sueños es alcanzable, el ganadero tiene una vaca; en un año nacerá otra, tendrá dos, en otro año pueden nacer 4, puede vender una con la ganancia de esa vaca pudiera comprar dos becerros, tendría 5. Al siguiente año si todo sale bien esas 5 vacas pudieran tener crías y entonces serían 10. De esas 10 vende 3 y con las ganancias de las tres vacas pudiera comprar 6 becerros tendría 14 al siguiente año pudiera tener 28 y así sucesivamente, empieza a comercializar, criar, alimentar, ahorrar, comprar la primer hectárea, construir un rancho, algún día tendrá 100 vacas, en unos años más puede tener 200 y así hasta llegar al millón. El punto es queremos soñar a veces cosas que creemos fáciles de alcanzar y está bien, ¿pero porque no trabajar igual para lograr los sueños que son difíciles de alcanzar?

¿Qué pasa cuando soñamos en grande, y el punto de partida es no tener nada? Son los sueños que más descartamos, porque tan sólo no tenemos una buena idea de cómo tan siquiera comenzar para cumplir ese sueño.

En la Biblia se menciona la historia de un pastor de ovejas, un pastor de ovejas que ni siquiera pastoreaba ovejas suyas, pastoreaba ovejas de su padre. Sabemos quién es, es David. (1 Sam 15). Cuando me imagino a David pastoreando lo puedo ver teniendo momentos pesados, y no es para menos, tenía que pelear con osos y leones para defender a las ovejas que le encargaron, pero estos momentos no creo hayan sido todos los dias. Quiero pensar que la mayoría de su tiempo era estar acostado esperando que las ovejas terminaran de pastar o estar en algún arroyo esperando que las ovejas terminaran de tomar agua. Entonces pudiera ser que David tuviera mucho tiempo para tocar su arpa, orar, alabar a Dios y meditar. Y se me hace imposible pensar que David nunca en alguno de esos ratos libres usara el tiempo para soñar; por lo que estoy seguro que más de una vez utilizó su tiempo para imaginar, visualizar, anhelar, pedir a Dios que los hiciera realidad. Tal vez en alguna de esas veces que dio rienda suelta imaginó tener su propio rancho, con millones y millones de ovejas. La Biblia no dice que tipo de sueños tenía David, pero estoy convencido que algún momento de su vida soñó en algo, porque es una característica natural del ser humano. Hasta creo, que él en algún punto de su existencia dijo “Dios, sueño con algún día ser el rey más grande que existió en la historia del pueblo de Israel”. Si David hubiera tenido la oportunidad de expresar sus sueños tal vez lo hubieran criticado, “tranquilo David, pudieras llegar a tener ovejas, ¿pero millones?, relájate y pon los pies en la tierra” o si él hubiera tenido la oportunidad de externar el deseo que tenía de algún día llegar a ser el rey más grande y poderoso de su tiempo, le hubieran dicho algo como “David, tu familia es como cualquier otra” o “tan solo eres un pastor de ovejas”, “Cualquiera de tus hermanos podría, ¿pero tu? eres el menor”. Si hubiera pasado algo como eso me imagino a un David respondiendo “el Dios al que sirvo, tiene el poder para hacer lo que sea, para él mis sueños son realizables, porque Él es grande y Todopoderoso”; y de nuevo las demás personas tratándolo de desanimar: “Pero David, Dios no cumple caprichos”. Cuántas veces hemos escuchado esto de tantas personas.

Como conclusión. Hay alguien que conoce nuestros anhelos, alguien que cuando aún las palabras no están en nuestra boca él ya las conoce, alguien que me ha examinado y conocido de antes de nacer, y que sabe perfectamente lo que hay en mi corazón. Alguien que se preocupa por esos sueños y que es capaz de hacer realidad el sueño más simple y hasta el sueño más complicado. Alguien que no se reirá jamás del sueño más grande que puedas tener, es más no se reirá simplemente porque cualquier sueño grande a tu parecer sonará tan mínimo e insignificante para Él, porque en el vocabulario de Dios no existe la palabra “límites”.

En Dios puede cumplirse cualquier anhelo, no pienses porque es algún genio de una lámpara y te cumplirá tres deseos. Te estoy hablando del Creador del cielo y de la tierra que puede llegar a cumplir hasta más de tres deseos. Él tan solo nos pide una cosa, someter toda nuestra voluntad, nuestra vida, lo cual implica someter esos anhelos y sueños a Él. Entregarle todo de nosotros, con tal de desarrollar una amistad profunda con Él. Es tratar de conocer que quiere de nosotros a través de su palabra. Al hacerlo descubrirás a un Dios de amor que dio su propia vida con tal de que tú no tuvieras una muerte eterna y alcanzaras vida por siempre. Si el gran rey David pudo ver en su vida todos sus sueños cumplidos fue tan solo por el hecho de que el amó a Dios, con cada parte de su ser cada día que él vivió sobre la tierra. David pudo confiarle sus sueños y anhelos a Dios, los sueños no guiaban su manera de vivir y conducirse, si hubiera sido así tal vez hubiera hecho cosas desagradables con tal de alcanzarlos, más bien su amor por Dios guiaba su manera de vivir y su manera de conducirse; por lo que Dios que honra a los que le honran (1 Sam. 2:30), pudo cumplir sus anhelos.

En Dios tus sueños pueden hacerse realidad, aún y no tengas nada de dinero, no tengas grandes ideas de cómo lograr tus sueños o aún te consideres una persona poco creativa. David no tenía ni dinero, ni grandes ideas, pero amó a Dios. Una advertencia, no dejes que tus sueños se conviertan en una obsesión y te lleven a quitar tu mirada de Dios, más bien te invito que pongas tu mirada en Dios, que si algo ha de “obsesionarte” sea conocerlo más. Y como le habrás entregado tus sueños, déjate sorprender por él. Y verás como en Él cada sueño y anhelo puede hacerse realidad.

“Deléitate así mismo en el Señor y el te concederá las peticiones de tu corazón, encomienda al Señor tu camino y confía en Él y Él hará”

“Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todo lo demás vendrá por añadidura”

Finalmente, ¡Todo es Todo!

Te dejo con una frase que Dios me ha dado y marca el rumbo de mis decisiones y de todo lo que hago, siempre buscando su voluntad claro.

“Fracasarás el 100% de las cosas que no intentes”

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