19

Dic

2014

Amontonando las piedras de molino

Mike-Yaconelli---Amontonando-las-piedras-de-molino

“Pero si alguien hace pecar a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgaran al cuello una gran piedra de molino y lo hundieran en lo profundo del mar.”

A nadie le gusta decirlo así que lo diré yo… a la mayoría de los adultos en las iglesias no les gustan los jóvenes.

Es por eso que contratan a un líder de jóvenes—para mantener a los jóvenes lejos. Todos están a favor de estudios bíblicos para jóvenes, reuniones de jóvenes, eventos sociales y viajes. Los adultos quieren que el grupo de jóvenes sean un centro de actividad, un servicio de niñera de adolescentes. Los padres quieren que el grupo de jóvenes sea la perfecta alternativa, una añadidura sanitaria de otras prioridades importantes en las vidas de sus hijos—como lo es la práctica de hockey, el ballet, los cursos escolares para ponerse al corriente, el campamento de fútbol y por supuesto, el estudio.

El grupo de jóvenes es el lugar perfecto para la gente joven cuando sus horarios se los permitan y cuando nada más importante esté sucediendo. El grupo de jóvenes es un gran lugar para enseñarle a la gente joven cómo ser un buen ciudadano honrado y los futuros líderes de la comunidad en los negocios—es el ambiente ideal para enseñarle a la gente joven cómo ser acomodativos, serios y predecibles.

Los adultos quieren que los jóvenes sean conformados a lo cómodo en vez de ser transformados por lo incómodo. La iglesia es un gran lugar, creen los adultos, para enseñar a los jóvenes acerca de Jesús.

Pero ¿qué de encontrarse con Jesús?

Hacer que los jóvenes conozcan a Jesús cara a cara puede hacer un daño irreparable a los planes de los padres para sus hijos. Presentarle a los jóvenes a Jesús, el salvaje e indomable puede causar un desastre en la iglesia que creía tener a Jesús domado. Conocer a Jesús arriesga a una persona joven a reconocer que ellos son la Iglesia… la Iglesia ahora, no cuando crezcan.

La maldad es más peligrosa cuando es sutil, cuando es disfrazada con ropas de Cristianismo, cuando bautiza los valores seculares, cuando apaga la luz en el alma de la gente joven.

Trágicamente, muchos adultos e iglesias están “causando… que los pequeños que creen en Jesús pequen” Traigan las piedras de molino.

No podemos permitir que el ministerio juvenil llegue a ser una extensión de una cultura mata—almas que está decidida a seducir a nuestros hijos para que se vuelvan acomodativos, predecibles y aburridos seguidores de Cristo para quienes el discipulado se ha reducido a observar cómo el Power Team (Equipo Poderoso) rompe bloques de hielo.

No.

¡El grupo de jóvenes debe ser una aventura, una caldera de fuego y de pasión, una presencia terroríficamente incontenible del Espíritu Santo rebozando en las almas de los estudiantes dando como resultado un deseo volátil por Jesús a pesar del caos causado por seguirle a Él!

Desafortunadamente, muchos adultos están más preocupados porque la gente joven arruine la alfombra que Jesús arruine sus vidas. Están más alterados por los tatuajes y los aretes que por el estrés y las ocupaciones causadas por las expectativas de los padres, están más preocupados por la presión que ejercen los amigos que la presión de los padres, más preocupados por lo impredecible que por lo predecible y más temerosos por la pérdida económica futura que por la pérdida de la creatividad y la imaginación.

Más piedras de molino por favor.

Que Dios nos dé una nueva generación de líderes de jóvenes que no se intimiden por denominaciones o instituciones que se rehúsen a ser rehenes de un cheque y que crean que su llamado sea el rescate de esta generación de las garras de lo confortable, acomodativo, y de una religión sin vida, para que orgullosamente puedan presentar a esta generación a la vida inestable, cautiva, errática, triunfante, de cabeza, maravillosa, inconsistente, irregular, noble, casual, asombrantemente—inspiradora, tempestuosa, magnifica, ruidosa, deslumbrante, turbulenta, escandalosa, imprudente, espectacularmente gloriosa de un discípulo de Cristo.


Escrito por Mike Yaconelli
Fuente: http://www.especialidadesjuveniles.com/recursos_articulo.asp?id=37


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