7

Nov

2015

Daesh viola y decapita en público a dos cristianas en Siria

Daesh viola y decapita en público a dos cristianas en Siria

 
Según un comunicado del ministerio Christian Aid Mission, el grupo terrorista Daesh (autodenominado Estado Islámico, ISIS) ejecutó a 12 misioneros sirios en una ciudad en las afueras de Alepo, en Siria.

Entre las personas asesinadas, había un niño de 12 años que era hijo de un pastor que estableció nueve iglesias en el país. Días antes de morir, el director del ministerio que los entrenó les había suplicado a los misioneros que huyeran del pueblo a medida que Daesh y otros grupos rebeldes regresaron a Alepo. Sin embargo, los mártires “optaron por quedarse con el fin de proporcionar ayuda en el nombre de Cristo a los sobrevivientes”.

“Les pedí que se fueran, pero les di la libertad de elegir”, dijo, “ahora creo que debería haber insistido en que lo hicieran pero ellos se quedaron porque se sentían llamados a compartir a Cristo con los que están atrapados en el fuego cruzado. Sólo querían quedarse y compartir el Evangelio”.

Los cristianos en Siria corren peligro constante por su fe y muchos deciden abandonar el país. En 2003 vivían en suelo sirio al menos 1.5 millones de cristianos, mientras que se estima que la cifra actual es de 200,000 de acuerdo con el Gospel Herald.

UNA TERRIBLE TORTURA

Tras ser capturados, los militantes les preguntaron a los creyentes si habían renunciado al Islam por el cristianismo, ellos dijeron que sí. De inmediato, los rebeldes les preguntaron si querían volver al Islam y ellos respondieron que nunca renunciarían a Cristo. Esa respuesta les costó la vida.

“Frente al resto del equipo de misioneros, entre ellos su familia, los extremistas islámicos cortaron los dedos del niño y lo golpearon con saña, diciéndole a su padre que dejarían de torturarlo solo si él (refiriéndose al padre) se convertía al islam.”

Cuando el padre del menor se rehusó a renunciar a su fe cristiana, también fue golpeado junto con otros dos misioneros, para ser posteriormente crucificados.

“Todos fueron golpeados brutalmente y luego crucificados”, relata el líder del ministerio. “Ellos quedaron colgados en sus cruces durante dos días. A nadie se le permitió quitarlos.”

Otros ocho misioneros -incluidas dos mujeres- fueron trasladados a otro lugar y les hicieron las mismas preguntas frente a una multitud, ellos dijeron que “sólo estaban compartiendo la paz y el amor de Cristo”.

En seguida, los militantes violaron a las mujeres en público para ser luego decapitadas junto a los otros seis hombres apresados y que estaban aún con vida.

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