14

Sep

2015

Un recuento de Sus misericordias

Un-recuento-de-Sus-misericordias---Por-Laura-Gonzalez-de-Chavez

 
No me considero una gran comunicadora, pero me encanta escribir. Me gusta expresar mis ideas y mis emociones en papel. Escribir me ayuda a pensar y a organizar mis pensamientos, algo que me cuesta trabajo cuando intento comunicarme verbalmente. Por eso, desde los inicios de mi caminar con el Señor, se me hizo muy fácil llevar un diario o registro de mi peregrinar.

Somos tan fácilmente distraídas y nuestras mentes pueden ser llevadas tan rápidamente al próximo proyecto o circunstancia que se presenta, que tendemos a olvidar las bendiciones, las experiencias y aun las cargas de la semana anterior. Tendemos a olvidar y a pasar por alto esas pequeñas y tiernas misericordias y oraciones contestadas; olvidamos las situaciones que han dejado de preocuparnos o inquietarnos.

No debe sorprendernos que Moisés continuamente le recordara su historia a los Israelitas, desde su liberación de Egipto, y una y otra vez hacia memoria de las formas como Dios los libró en cada oportunidad.

Igualmente Isaías: “Las misericordias del Señor recordaré, las alabanzas del Señor, conforme a todo lo que nos ha otorgado el Señor, y la gran bondad hacia la casa de Israel, que les ha otorgado conforme a su compasión, y conforme a la multitud de sus misericordias” (Is 63:7).

¿Qué mejor forma de cerrar tu tiempo de quietud en la presencia de Dios cada día que registrando las bendiciones recibidas, tus necesidades y tus dificultades? ¿De qué estás agradecida? ¿Con qué pecados o tentaciones estás luchando? ¿Cómo ha contestado Dios tus oraciones? ¿De qué forma te ha ayudado Su gracia a perseverar? ¿Qué nuevos tesoros has descubierto en Su Palabra? ¿Qué nuevo entendimiento o perspectiva?

En lo personal he aprendido mucho acerca de mi misma y acerca del carácter de Dios al leer mis viejos diarios. Mi fe es fortalecida cuando miro atrás y veo cómo Dios ha usado cada problema y cada obstáculo para bien en mi vida. He podido conectar los puntos entre eventos aparentemente aislados, y he podido ver la mano de Dios en medio de todos ellos; como el tejido de un hermoso tapiz.

Mi esperanza es renovada cuando veo como algunas de mis luchas han sido vencidas por la obra y el poder de Su Espíritu. Al mirar atrás he podido identificar mis temores. He podido darme cuenta de lo inútil que han sido mis preocupaciones, al ver que muchos de los asuntos que cargaban mi corazón y me inquietaban al final no fueron importantes. Cuando veo en el ‘espejo retrovisor’ de estos diarios, me produce mucha seguridad ver la Providencia de Dios obrando en mi vida y en la vida de mi familia, confirmando así Su control soberano y Su perfecto cuidado, amor, dirección y provisión para cada uno de Sus hijos.

Cada vez que me siento desanimada o triste, el leer mis viejos diarios inmediatamente llena mi corazón de gratitud y de alabanza. Verdaderamente Él nunca me abandonó. Y no solo eso. Me recuerda que Él nunca me abandonará porque Él es el mismo ayer, hoy y siempre. Y Él me promete que “el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
y en la casa del Señor moraré por largos días.”
(Sal 23:6).

¿Has estado tu conectando los puntos de tu vida? ¿Has podido ver la mano de Dios en cada etapa? ¿Has estado guardando un registro de la bondades de Dios? Te animo a comenzar esta disciplina tan gratificante. Te invito a recordar todos Sus beneficios (Salmos 103:2) y a magnificar el nombre de Dios conmigo. ¡Exaltemos a una Su Nombre! (Salmos 34:3)

Fuente: Este artículo procede del Ministerio Aviva Nuestros Corazones ® www.avivanuestroscorazones.com

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